¿A QUÉ PODEMOS JUGAR?

El juego permite desarrollarse de forma armoniosa en todas sus facetas. Jugando, los niños:

Perfeccionan su habilidad motriz: gatear, caminar, correr, golpear, tomar objetos, coordinación ojo-mano o coordinación ojo-pie.

Desarrollan su percepción y su capacidad cognitiva: memorizando canciones, resolviendo con lógica pequeños problemas, jugando en una manta didáctica, o inventando nuevas reglas para un juego.

Aprenden a comunicarse por medio de diferentes lenguajes: gestual, verbal, o gráfico.

Aprenden a socializar: imitando a los adultos, compartiendo juguetes, o acordando reglas.

Elaboran sus afectos y emociones: representándolos, jugando a expresarlos, o enfrentándolos.

Desarrollan la imaginación y la creatividad: conociendo las características geométricas de, por ejemplo, un cubo sin tenerlo entre sus manos, o usando un teléfono de juguete para simular una conversación.

Estimulan y desarrollan los sentidos: tocando diferentes texturas, escuchando canciones, u observando objetos, quietos o en movimiento, con colores contrastantes.

Entre los tres y los cuatro meses, empiezan a entender que aunque un juguete ya no esté al alcance de su vista sigue existiendo: jugando con su mamá a esconderse y aparecer, jugando en una manta didáctica, o arrojando los juguetes desde su silla de comer.

Se conocen a sí mismos y a los demás: aprendiendo a expresar o a controlar sus emociones positivas o negativas, reconociendo los sentimientos de los otros y sintiéndose identificados con ellos, observando un móvil musical, jugando en un gimnasio de actividades, o haciendo una guerra de cosquillas.

Desde el nacimiento hasta los 3 meses

MIS JUGUETES

Muñecos de distintos colores formas y texturas.
Juguetes, telas y láminas en blanco y negro.
Una pelota inflable de 45 o 50 cm. de diámetro.
Una pelota pequeña de goma compacta.
Una pelota de tela.
Un móvil de colores, preferentemente en blanco y negro.
Un móvil musical proyector de luces en el techo y las paredes.
Sonajeros de diferentes formas y texturas con diversos sonidos.
Animalitos de plástico o goma para chupar.
Animalitos de toalla, felpa, madera o materiales para bebés, de tamaño pequeño.
Aros de cualquier material que pueda chupar y agarrar.
Muñecos de goma que al apretarlos emiten sonidos.
Campanitas.
Papeles de seda, celofán, de aluminio, que se puedan arrugar y produzcan diferentes sonidos.
Una pandereta.
Cascabeles, para coser en unos escarpines o unos guantes , bien asegurados para que no pueda quitarlos.
Una cajita de música.
Globos de colores.
Trapos o pañuelos de diferentes texturas.
Música de Mozart o barroca.
 
SÚPER BICICLETA – REMO

Colocá al bebé sobre el cambiador o la cama y tomándole por los pies, flexioná alternativamente sus piernas como si anduviera en bici. Mientras, cantale a distintos ritmos la palabra “bicicleta” moviendo las piernitas al compás. En una segunda fase, hacé lo mismo con sus brazos, estirándolos, doblándolos, y cantando a distintos ritmos la palabra “remo”. El bebé se divertirá mucho si pasás alternativamente de un ritmo rápido a uno lento y de los brazos a las piernas. Es imprescindible que la canción vaya acompañada de risas, que le cantes todos los días la misma y que termine con mimos ruidosos sobre su pancita. Con este juego se intenta estimular los músculos de sus brazos y de sus piernas.

SÚPER PELOTA

Colocá una pelota inflable de 45 o 50 cm. de diámetro sobre una toalla extendida en el suelo. Ponete de rodillas y situá suavemente al bebé boca abajo sobre la pelota. Sujetalo con las palmas de las manos a la altura de la cintura. Con los dedos agarrá la pelota y empujá muy suavemente hacia adelante y hacia atrás en un balanceo de corto recorrido, como si lo acunaras. A continuación empujalo hacia la derecha y la izquierda al mismo ritmo y para terminar hacé círculos de poca amplitud hacia los dos lados. Los movimientos son armoniosos y se realizan tres veces hacia cada lado. No olvides pasar siempre por el centro de giro de la pelota porque de esta forma te asegurás de que el bebé se encuentra centrado con respecto a la pelota y no tuerce su cuerpito.
El movimiento de mecer ayuda al desarrollo de su memoria, despierta su sistema motor y sensorial; lo ayuda a alcanzar un reconocimiento preciso de su entorno y a descubrir sus límites corporales.

UNA HORMIGUITA SE PASEA

Con el bebé sentado en tu regazo, recorré su carita: primero con un dedo, luego con dos...y así hasta pasar con la mano entera de acuerdo con este versito: " Por esta carita una hormiguita se pasea...Por esta carita dos hormiguitas se pasean...hasta llegar al número cinco. Empezá recorriendo el borde de la cara y en la última parte (las cinco hormiguitas), recorré también su naríz, su boca y sus ojos haciéndole cosquillas. Es imprescindible que el bebé muestre que se siente a gusto. 
Gracias a este juego, el bebé toma conciencia de su cara, se despierta su sistema motor y sensorial, experimenta gran placer ante las sensaciones, descubre sus límites corporales y se estimula su musculatura.

De 3 a 6 meses

MIS JUGUETES

Si tu hijo no usa los juguetes como te lo imaginabas, alegrate: estará usando su creatividad. Felicitalo y mostrale otras formas de jugar para que te imite. Nunca realices comentarios del tipo: “Mirá que bien lo hace mamá” o “Así no se hace”. Sumá los siguientes juguetes a los del período anterior:
Trapos o pañuelos de diferentes texturas.
Pulseras o argollas rígidas de algún material que pueda chupar y agarrar.
Objetos sin bordes, aristas ni partes que se desprendan, para que pueda manipularlos.
Un rodillo inflable de 25 cm. de diámetro.
Un espejo para bebé.
Juguetes para el cochecito.
Cubos blandos.
Un sonajero con velcro para prender a la cuna o el cochecito.
Un gimnasio de bebé.

SÚPER ESPEJITO

Alzá al bebé con su espalda pegada a tu pecho y ponete frente a un espejo. Es muy importante que se sienta seguro en tus brazos. Cuando hayas logrado que fije su atención en el espejo, empezá a agacharte y elevarte al ritmo de alguna melodía repitiendo, por ejemplo, su nombre. Es divertido empezar el juego suavemente y, cuando el niño se relaje y se ría, marcar ritmos más rápidos, más lentos, dar una vuelta, etc. Con este juego, el bebé toma conciencia de sí mismo y del adulto, y siente tanto equilibrio como desequilibrio.

EL SÚPER VALS

Alzá al bebé de manera que su carita mire por sobre tu hombro. Que el papá u otro miembro de la familia aparezca por atrás y le muestre al bebé distintas pelotas de colores o globos. Empiecen a tararear un vals y a moverse al compás. Con esta actividad, el bebé experimenta con sus ojos, cambia de perspectiva visual mientras bailamos y mantiene su atención en los objetos que se le muestran.

SÚPER CLÁSICOS POPULARES

¿Por qué no practicar algunos de los juegos que nos hacían a nosotros de pequeños? Ya que lo quieren tocar y agarrar todo, recordemos uno de ellos que se centraba en las manos.
Recorré sus dedos uno a uno, desde la base hasta la punta, recitando el versito de los cinco dedos: Éste compró un huevito, éste lo sirvió...y este gordito picarón, se lo comió. Podés terminar con cosquillas en su pancita, con besitos esquimales (naríz con naríz). Es importante realizarlo en ambas manos y repetirlo cada día en diferentes momentos. Con este sencillo entretenimiento, estimulas sus músculos y le das noción del límite y de las partes de sus manos.

De 6 a 12 meses

MIS JUGUETES

Si tu hijo no usa los juguetes como te lo imaginabas, alegrate: estará usando su creatividad. Felicitalo y mostrale otras formas de jugar para que te imite. Nunca realices comentarios del tipo: “Mirá que bien lo hace mamá” o “Así no se hace”. Sumá los siguientes juguetes a los del período anterior:

Juegos de investigación y manipulación

Una caja sorpresa.
Cajas de diferentes tamaños, incluso una en la que él pueda meterse.
Vasos de plástico apilables.
Anillos apilables.
Una manta didáctica.
Una pelota de tela.
Juguetes que pueda hacer rodar.
Cubos de diferentes materiales.
Una pelota inflable de 45 o 50 cm. de diámetro.
Papel y lápiz.
Trapos o pañuelos de diferentes texturas.
Un espejo para bebé.
Juguetes para el cochecito.
Una taza de plástico (Objeto real).
Una cuchara (Objeto real).
Un cepillo para el pelo de cerdas blandas (Objeto real).

Juegos de representación

Vehículos de madera sencillos.
Un cepillo y un peine de muñeca.
Un cochecito de muñeca.
Animales blandos.
Un juego de Té.

Juguetes sonoros

Papeles que se puedan arrugar y produzcan diferentes sonidos, como papel de seda, celofán, de aluminio.
Muñecos de goma que al apretarlos emitan sonidos.
Sonajeros de diferentes formas y texturas.
Campanitas.
Una pandereta.
Unos cascabeles unidos por un cordón.
Una cajita de música.
Botellas de plástico rellenadas con arroz, fideos, etc.
Un tambor o tapas de ollas con cucharas de madera.
Un xilofón.
Unas maracas.
Unas castañuelas.
Un sonajero con velcro para prenderlo a la cuna o al cochecito.
Música de Mozart o barroca.

¡ACÁ ESTOY!

Es importante que el bebé tranquilo a la hora de realizar este juego. Te tapás brevemente la cara con una toalla, un pañuelo de gasa, o tules y le preguntás: ¿Dónde está mamá? ¡Acá está! Después de repetir la misma acción varias veces, hacelo con el bebé: tapale parcialmente la cara y decí: ¿Dónde está el bebé? ¡Acá está! Al descubrirlo, abrazalo con alegría. Más adelante él solo se va a sacar la tela de la cara. Lo divertido es darle mucha importancia a la sorpresa del reencuentro. También es divertido que otras personas que el bebé reconozca se escondan detrás de la espalda de mamá o tras una silla y aparezcan por sorpresa. Es imprescindible ser rápido en el descubrimiento y no asustarlo manteniéndolo mucho rato tapado. Si notás que se asusta, empezá el juego tapando y destapando un juguete hasta que adquiera confianza. Este juego mejora su coordinación, le enseña que aunque un objeto desaparezca de su vista sigue allí, y lo ayuda a superar la etapa de la “separación de mamá” sin pánico, especialmente al niño demasiado apegado a ella.

MOTRICIDAD

Colocá en el suelo una bandeja con bastante harina de maíz y poné al bebé boca abajo con medio cuerpo dentro de la bandeja. Permitile que experimente libremente con el tacto en la harina, ya que puede llevársela a la boca sin peligro. Tratá de que al ralizar este juego el bebé lleve puesto solo el pañal ya que hacia el final de la actividad podés pasarle las manos por su cuerpo impregnándolo de harina. Será bueno para su piel desde lo dermatológico, y le transmitirá todas las sensaciones que dan las caricias. Después de jugar, no hace falta que lo limpies de inmediato. Dejalo con la harina en su cuerpo hasta la hora del baño,. Con este rato de juego casi libre fomentamos el movimiento de sus manos y dedos, la experimentación con texturas y, de una manera divertida, logramos que el bebé se acostumbre a estar boca abajo, incorporando de a poco una nueva postura para estar en el suelo.

TE ATRAPO, TE ATRAPO...

Poné al bebé en posición de gateo o acostado y exclamá: Que te atrapo, que te atrapo...te atrapé. Y le tomamos los pies con cosquillas y risas. Cuando su gateo ya sea firme, lo podés invitar a que te persiga: ¿A que no me atrapás?...Ay, ay, que me atrapás...Me atrapaste! Es muy divertido darle emoción, por ejemplo, persiguiendo juntos a papá.
Con este juego estimulás el gateo, lo iniciás en los juegos colectivos y fortalecés su musculatura.

De 18 a 24 meses

MIS JUGUETES

Si tu hijo no usa los juguetes como te lo imaginabas, alegrate: estará usando su creatividad. Felicitalo y mostrale otras formas de jugar para que te imite. Nunca realices comentarios del tipo: “Mirá que bien lo hace mamá” o “Así no se hace”. Sumá los siguientes juguetes a los del período anterior.

Juegos de investigación

Objetos que floten, objetos que se hundan y diferentes recipientes para jugar con agua.
Rompecabezas sencillos.
Algún juguete con rosca.
Masa y utensilios para cortarla.
Un camión o una carretilla.
Cuentas grandes y un cordón para ensartarlas.
Muñecas rusas o barriles de diferentes tamaños encajables.
Unos cubos grandes, también encajables.
Un dominó grande con dibujos.
Nuevos objetos sonoros.
Una caja de sorpresa u otro juguete con resorte.
Un juego de bolos para niños.
Ladrillos o piezas de construcción.
Cilindros encajables de distintas medidas.

Juegos interactivos y de simulación

Vajilla y comida ficticia.
Muñecas pequeñas
Un cochecito, ropa de cama y de baño y una toalla para la muñeca.
Una casa y muebles para la muñeca.
Vehículos y un garage de juguete
Una bolsa para hacer las compras.
Una plancha y una tabla de planchar de juguete.
Un zoológico con animales.
Una granja con animales.

SÚPER RECETAS

1. ¡Súper Masa!

Ingredientes
3 tazas de harina
3 tazas de agua
1 y ½ taza de sal fina
6 cucharaditas de crémor tártaro(es un ingrediente raro, yo creo que la maicena puede ir en su lugar)
3 cucharadas de aceite
Colorante vegetal

Disolvé el colorante en una de las tazas de agua. Poné los elementos en polvo en una cacerola y andá añadiéndole los elementos líquidos.
Revolvé lentamente a fuego moderado hasta que se forme una masa con grumos.
Retirá con una cuchara de madera y amasá con un poco de harina hasta formar la masa deseada, sin grumos. Dejá reposar un rato hasta que comience a enfriarse. Guardá en una bolsa de nylon cerrada y ¡lista para amasar!

2. ¡Súper pintura para dedos!

Ingredientes
½ vaso de harina de maíz
2 vasos de agua hirviendo
1 vaso de agua fría
Colorante vegetal
1 sobre de gelatina sin sabor

Echá la harina de maíz con ¾ del vaso de agua fría en un bol y mezclalo bien. Verté ¼ del vaso de agua fría en un plato aparte y mojá la gelatina. Añadí el agua hirviendo a la mezcla de harina de maíz, removiendo a medida que va cayendo. Cociná a fuego medio y remové constantemente hasta que hierva. Cuando la mezcla esté espesa y esponjosa, sacala del fuego y echala en la gelatina disuelta. Cuando la mezcla se haya enfriado, separala en recipientes para hacer colores diferentes. Luego añadí unas gotas de colorante en cada recipiente, mezclarlo y ¡listo para pintarse los dedos!

Colocá un plástico o hule en el suelo y sentate sobre él con tu hijo. Primero podes fabricar la pintura. Dejá que experimente y pruebe con el agua. En el caso de la harina, podemos demostrarle cómo se le echa el chorro de agua y se hace una pasta. Puede llevárselo a la boca. Usá los vasos para pasar el material de un sitio al otro, después lo pasás con la cuchara. Después lo derramás sobre el plástico y dejás huellas con las manos, dedos, pies; después imprimí tus manos y pies junto a los del niño o por separado, sobre unas cartulinas. Agregando los colores estimulás la utilización de la pintura, desplazando los dedos en todas las direcciones o haciendo presión con la palma de la mano.

3. Súper Juego con avena

Ingredientes
Galletitas
Cereales
Harina de avena cruda
Preparados de arroz para bebé

Esparcí migas de galletitas, cereales, preparados de arroz o harina de avena cruda en una bandeja o similar. Tu hijo se va a divertir mucho usando coches pequeños, cucharas u otros utensilios de cocina para hacer colinas, carreteras y pasteles de arena comestibles. Esta actividad es muy buena para los niños pequeños que suelen llevárselo todo a la boca.

Entre los 18 y los 24 meses, comienza la etapa de control de esfínteres del niño. Es aconsejable que le proporciones materiales para jugar y amasar como barro, arena, masa casera o arena de galletitas.
Este juego ayuda a fomentar el desarrollo de la creatividad y el conocimiento de las diferentes sensaciones a través del tacto; a perder el miedo de tocar distintos materiales; y a descargar las tensiones contenidas y relajar. Se recomienda realizarlo en presencia de un adulto.

SÚPER ANIMALITOS POR LA ESPALDA

Cada mañana, al despertar, podés simular que encontrás ciertos animalitos que corren por la espalda del niño...una arañita (recorremos la espalda rápidamente con los cinco dedos), un gusanito (que se arrastra), un pollito (que picotea), un gato (que araña)... Lo divertido son las cosquillas y el misterio de qué animal vendrá ahora... Más adelante él te va a pedir un animalito en particular. Complacelo. Este juego sirve para masajearlo un poquito y suele divertirlos un montón también.

Más de 24 meses

MIS JUGUETES

Si tu hijo no usa los juguetes como te lo imaginabas, alegrate: estará usando su creatividad. Felicitalo y mostrale otras formas de jugar para que te imite. Nunca realices comentarios del tipo: “Mirá que bien lo hace mamá” o “Así no se hace”. Sumá los siguientes juguetes a los del período anterior.

Juegos de investigación

Papel de diferentes tamaños y colores.
Pintura y pinceles.
Tizas.
Unas tijeras de plástico.
Un triciclo.
Un juego de lotería con imágenes.
Más rompecabezas.
Más cajas.
Un enhebrador.

Juegos de simulación

Una caja registradora con dinero.
Una computadora de juguete.
Una cocina de juguete.
Más instrumentos de jardinería y de labores domésticas.

RECETAS MÁGICAS

Pintar con rodillo

Utilizar un frasco de desodorante a bolilla como aplicador. Lavarlo, quitarle la bola y llenarlo de pintura. Volver a poner la bola. Otra opción es que el niño moje el extremo de la bola en la pintura y lo aplique directamente sobre el papel. ¡A pintar, a crear, a jugar!

Pintura comestible

Para pintar en casa con un material comestible y fácil de limpiar, dejá a tu hijo pintar con los dedos en un mantel de plástico o en una bandeja con alguno de los siguientes materiales: postres instantáneos, gelatina, nata batida, yogur espeso o cereal cocido, como la harina de avena o la sémola, y casi todos los ingredientes que se utilizan para adornar postres.

LO QUE HACE MAMÁ

Este antiguo juego no pierde vigencia. Intentá que imite movimientos (por ejemplo, saltos pequeños y grandes), onomatopeyas y palabras, gestos (de animales, de personajes), acciones (peinarse, barrer, hacer deporte)... que le proponés y también vos imitá los que él proponga. Es muy divertido exagerar todas las acciones y ruidos y tirarse al piso. Esta actividad favorecerá el desarrollo de sus movimientos coordinados y el del pensamiento simbólico.

COSER NO ES COSA DE ABUELAS

Sentados ambos en el suelo. Vos por detrás con el bebé entre tus piernas, comenzá a coser pasando un cordón grueso por los agujeros de un corcho blanco agujereado, de izquierda a derecha. Después podés hacer como que planchás el corcho con una plancha de juguete como si se tratara de una prenda de ropa que acaban de confeccionar.
Con este juego favorecés la segmentación de sus dedos, agilizas sus manos y sus muñecas, ejercitas su motricidad fina y su coordinación vasomotora, incentivás su creatividad y su ingenio, y lo guiás para que descubra el seguimiento lineal de izquierda a derecha que le servirá más adelante para el aprendizaje de la lectura y la escritura.
 
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